para todos aquellos que no sabemos bien por qué nos sentimos solos y menos por qué desde siempre.

martes, 11 de noviembre de 2008

postal

Existe un parque, una pequeña plaza en la que descansa un perro y un anciano que busca algo que no recuerda, pero que a ratos se parece a la nostalgia. Perro, dice el anciano, y éste mueve sus orejas. Es un día extraño, Perro, hoy casi he recordado el incidente ese. He visto la puerta abrirse y percibí el olor de las flores secas. Vi el mantel de plástico y el jarrón roto donde estaban las flores. Luego me senté en esa silla de madera y apoyé las palmas en mis muslos. Vi los dibujos del mantel y la servilleta doblada cuidadosamente en tres partes. No podría encontrar las palabras que expresasen con total claridad qué es lo que en definitiva vi o sentí. No podría hacerlo, Perro, pero te digo que estuve a un tris de recordar. El perro vuelve a bajar sus orejas y apoya el hocico en una de sus patas delanteras. El viejo sonríe, mientras escarba en sus bolsillos hasta encontrar un cigarrillo a medias. Al otro lado de la plaza alguien canta una canción de amor. Más allá se ven las chimeneas de la fábrica de ladrillos.

3 Comments:

Blogger Cpunto said...

una postal es eso que se le queda pegado a uno quien sabe por qué en la retina y al tiempo va y se viene con todo, cada detalle minucioso que llega a pinchar como alfiler y se vive en ese cuadradito y zaz, ya se fue,

algo así,

noviembre 11, 2008 1:49 p. m.

 
Blogger metileno said...

eh zaz to

noviembre 11, 2008 1:55 p. m.

 
Blogger ... said...

impeccable

noviembre 13, 2008 5:58 a. m.

 

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